MAMÍFEROS MEXICANOS EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
En estos tiempos nuestro
planeta sufre una gran crisis, ya que nosotros los seres humanos hemos estado acabando
con la naturaleza y ayudando a la desaparición de grandes especies muchas ya
extintas y unas a punto de extinguirse. Desafortunadamente, al comenzar el
siglo XXI la mayoría de las especies mexicanas de mamíferos pueden considerarse
en peligro de extinción, amenazadas o al menos con problemas de conservación en
este caso hablaremos trataremos el tema de mamíferos mexicanos en peligro de extinción.
México es rico en
mastofauna. Si bien por número de especies destacan los roedores (ratones) y
quirópteros (murciélagos), en nuestro territorio habita una gran diversidad de
animales que toman leche al nacer. En la biodiversidad de grupos de mamíferos encontramos,
además de los ya mencionados, a los marsupiales (tlacuaches), pinnípedos (focas
y leones marinos), lagomorfos (conejos y liebres), ungulados (venados), perisodáctilos
(pecarís), insectívoros (musarañas) y los muy especiales sirénidos (manatíes).
Lamentablemente en todos estos grupos encontramos especies en peligro de
extinción o gravemente amenazadas.
Mamíferos marinos
En nuestro país
están presentes prácticamente todas las familias de cetáceos, excepto los
delfines de río como el del Amazonas, la súper familia Platanistoidea; la beluga
y el narval, Monodontidae, y la ballena franca enana, la única de la familia
Neobalaenidae.
En la familia
Balanopteride (verdaderas ballenas) la NOM reconoce 7 especies, 6 de las cuales
están bajo el régimen de protección especial y una en peligro; 18 miembros de
la familia Delphnidae (delfines y orcas); 2 de la familia Keogidae (Cachalotes);
2 de la familia Phocoenidae (marsopas), entre ellas la vaquita marina, y,
finalmente, 5 de la familia Zifinidae (ballenas picudas). Prácticamente todas
estas familias están bajo protección especial, porque la gran mayoría de las
especies de cetáceos usan las aguas mexicanas como lugar de procreación. Casi
todas las especies, además, han sufrido cacherías intensivas, en su mayoría
fuera de las aguas mexicanas y tienen bajas tasas reproductivas. Un caso
especial son los delfines y las marsopas, como la vaquita marina, frecuentemente
atrapados en redes de pescadores en las que perecen por asfixia.
Los pinípedos
(focas y lobos marinos), que habitan sobre todo en las costas de la península
de Baja california,
La familia
Phocidae, del elefante marino (Mirounga angustirostris), aparece como
amenazada; la foca común (Phoca vitulina), está bajo protección especial, y la
foca monje del Caribe (Monachus tropicales), aparece como extirpada del medio
silvestre.
Las distintas
causas como son la destrucción de sus hábitats, pues muchas de las playas se
están transformado rápidamente en destinos turísticos La contaminación de los
mares y las malas prácticas de pesca también son factores para la desaparición
de estas especies. Dos miembros de la familia Otaridae, el lobo marino de
california y la foca de Guadalupe, aparecen en la Norma, el primero bajo
protección especial y el segundo, en peligro
Los grandes carnívoros
México presenta una
gama de carnívoros dentro de su mastofauna nativa. a los zorrillos, las
comadrejas, los cacomixtles, etcétera. Éstos se encuentran en peligro de extinción,
principalmente por la destrucción de su hábitat, o bien por la caza directa;
sin embargo, en la mayoría de los casos estos animales tienen tasas de
reproducción relativamente altas, que les permiten sobrevivir aún en zonas con
alta presión humana, en pequeñas áreas naturales. Estos
Estos mega-carnívoros
suelen tener mayor cantidad de encuentros con el hombre y su condición de
consumidores de carne hace que frecuentemente esas interacciones entren en el
plano de los conflictos, ya que actúan en mayor grado con el ganado doméstico y
muy escasamente causan la muerte directa de los seres humanos.
Las causas de que estén
en peligro de extinción es a la intensidad por la destrucción de los hábitats
nativos y por la destrucción consecuente de las presas tradicionales de los
mega depredadores, por lo que la caza ilegal (en ocasiones promovida por los
gobiernos) ha sido un factor importante para que en la actualidad los grandes carnívoros
mexicanos estén en gravísimo peligro de extinción, a pesar de que muchos de ellos
deberían ser motivo de orgullo nacional.
Felinos
De los seis felinos
silvestres que habitan el territorio nacional, el más conocido es el Jaguar.
Esta especie de origen tropical ha sido reconocida como el más poderoso de los
depredadores, de ahí que los antiguos pueblos mesoamericanos dieran gran
importancia a su presencia. Este bello animal se distribuía en todas las zonas
tropicales de México. Aunque actualmente se ha encontrado en todo el sureste,
principalmente en Chiapas, Quintana Roo y Tabasco, se le ha localizado en
estados del norte como Sinaloa, mientras que en el Golfo se han reportado
jaguares casi hasta la frontera con Estados Unidos y es posible que entren en ese
país. Es solitario y tiene hábitos nocturnos, además de ser sigiloso por naturaleza.
Gracias a esto prácticamente se conocen los ejemplares que interactúan con el
hombre, desgraciadamente casi siempre de manera negativa. Si bien el jaguar fue
cazado extensivamente por su piel. Sin embargo, la cacería ilegal aún se
presenta pretextando la depredación que causan o pueden causar sobre el ganado.
El Puma es un
felino que habita en los bosques del norte del país, de donde es originario, y
ha migrado hasta el sur del continente. Es la única especie de los felinos que
no aparece en la norma oficial bajo ninguna condición de riesgo
De los pequeños
félidos el jaguarundi. Es la especie que se encuentra en mayor peligro de
extinción. Es reconocida como amenazada, a pesar de que como especie tiene una
distribución que abarca el sur de estados Unidos y llega hasta el sur del
continente. Por ser de tamaño pequeño su alimentación se restringe a
vertebrados chicos, y debido a sus hábitos de vida al interior de las selvas
húmedas, es poca su interacción con el ser humano.
Los dos pequeños
gatos manchados: el magray y el ocelote, están en la característica de en
peligro. Estos animales, que no rebasan los 10 kg de peso, viven en las zonas
selváticas, desde el sur del país hasta sudamerica.
Son perseguidos por
sus pieles.
Sus hábitos nocturnos
y su hábitat al interior de las selvas hacen muy complicado dar un reporte confiable
de la condición de sus poblaciones
El lince o gato
montés (Lynx rufus) no aparece en la lista de la Norma ofical Mexicana. Su presencia
en México suele ser confundida con los gatos ferales, gatos domésticos que por su
tamaño y coloración abandonan el entorno humano para convertirse en silvestres.
Debido a la disminución de su hábitat natural y la presencia misma de gatos domésticos
con los que esta especie puede entrecruzarse, en algún momento puede desaparecer.
Osos
Otro grupo
importante de grandes carnívoros es el de los osos. En México alguna vez habitaron
las dos especies de grandes Ursidos Americanos: el Grisli y el Oso Negro
La principal razón
de su desaparición fue la cacería indiscriminada, aunada a su bajo potencial
reproductivo. Por ser un carnívoro cazador se le atribuyó la destrucción de ganado
en el norte de Mexico.
La especie que se
mantiene en México es el Oso Negro. También es carnívoro y se sabe que puede
cazar y depredar ganado
Cánidos
La familia de los
cánidos es la tercera de los grandes depredadores. Cervantes et al. reconocen
cuatro especies de esta familia: el coyote y la zorra gris no están
considerados en peligro por la NOM-059-2001. Son especies muy adaptables y
esquivas, con altos potenciales reproductivos y omnívoros, por lo que pueden
comer prácticamente lo que sea. Dos especies más de la familia cánide sí
aparecen en la Norma: la zorra del desierto, de la cual se reportan 6 subespecies,
todas bajo el criterio de amenazadas. Su distribución reducida, tamaño pequeño
y hábitat específico, hacen que esta especie esté en peligro de extinción. El lobo
mexicano es el último de los grandes carnívoros que está considerado. Esta
especie, quizá la más carismática de todos los mamíferos, tiene una subespecie prácticamente
exclusiva de México: el lobo mexicano que se encuentra en estado de
conservación.
Conclusión
Es terrible que
estos hermosos ejemplares estén en gran riesgo de desaparecer gracias a la intervención
de nosotros los seres humanos que no los hemos cuidado y estamos contribuyendo
a la destrucción de sus habitas naturales, al comprar sus pieles para lucir buenos accesorios,
no cabe duda que está en nuestras manos no seguir destruyendo el planeta y cuidar
de estos seres indefensos.
¿Por qué elegí este tema?
Porque me gusta el tema de los animales y
siento que es terrible que estemos acabando con el ecosistema, así que espero
generar un poco de conciencia para la conservación de estas especies.
Fuente de información:
http://www.revista.unam.mx/vol.12/num1/art03/art03.pdf
